Mediante dos decretos del gobernador, José Alperovich, y una resolución de la Dirección General de Rentas (DGR), en Tucumán rige una tasa de un 3% de impuesto a los Sellos sobre el importe de la compra de un automóvil que haya sido adquirido en una concesionaria tucumana no oficial, o bien, fuera de la provincia. Esta disposición ha sido cuestionada por el abogado Daniel Moeremans, a cuyo planteo ayer la Justicia ha hecho lugar. En un fallo firmado por los vocales Horacio Ricardo Castellanos y Salvador Norberto Ruiz, la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo declara nula la pretensión de la DGR de cobrar esta tasa a Moeremans. El fallo se aplica sólo a su caso, pero sienta un precedente para quienes estén en una situación similar. Moeremans compró un Audi A3 en Capital Federal. El ministro de Economía, Jorge Jiménez, dijo que el sistema técnicamente es correcto y legal y anticipó que el Gobierno provincial, si fuera necesario, apelará la sentencia hasta llegar a la Corte Suprema.